Diverticulosis y diverticulitis: diferencias, síntomas y cuándo preocuparse

“Me encontraron divertículos.”

Es una frase que puede generar muchas dudas.

¿Significa que tengo una infección?

¿Tengo diverticulitis?

¿Necesito una cirugía?

¿Voy a tener problemas cada vez que coma algo?

No necesariamente.

Aunque diverticulosis y diverticulitis están relacionadas, no significan lo mismo. Entender qué diferencia a una de otra es importante para saber qué significa realmente un diagnóstico y cuándo un problema necesita mayor atención.

Empecemos por los divertículos

Los divertículos son pequeñas bolsas que pueden formarse en la pared del colon.

Cuando una persona tiene estas pequeñas protrusiones, pero no existe un proceso de inflamación aguda asociado, hablamos de diverticulosis.

Muchas personas pueden tener divertículos sin presentar síntomas importantes y descubrirlos durante un estudio realizado por otra razón.

Por lo tanto, encontrar divertículos no significa automáticamente que exista una infección ni que sea necesario realizar una cirugía.

Entonces, ¿qué cambia cuando aparece la diverticulitis?

La situación es diferente cuando uno o más divertículos se inflaman.

A esto se le conoce como diverticulitis.

En este contexto pueden aparecer síntomas como dolor abdominal, fiebre, náuseas, vómitos o cambios en las evacuaciones.

La intensidad puede variar, pero un dolor abdominal persistente o que aumenta progresivamente merece una valoración, especialmente cuando se acompaña de otros síntomas.

Dos palabras que suelen confundirse

Podemos resumirlo de una manera sencilla:

Diverticulosis: hay divertículos en el colon.

Diverticulitis: uno o más divertículos están inflamados y existe un cuadro clínico asociado.

Tener diverticulosis no significa que necesariamente desarrollarás diverticulitis.

Y presentar dolor abdominal tampoco significa automáticamente que tengas diverticulitis.

Existen otras enfermedades que pueden producir síntomas similares, por lo que el diagnóstico debe establecerse mediante una valoración médica.

¿Por qué algunas personas creen que es “colitis”?

Porque varios problemas digestivos pueden producir síntomas que se parecen entre sí.

Dolor abdominal, inflamación y cambios en las evacuaciones pueden aparecer en diferentes condiciones.

Por eso, decir “seguramente es colitis” cada vez que aparece una molestia puede retrasar la identificación de la verdadera causa.

Especialmente cuando el dolor:

  • Persiste.
  • Se vuelve más intenso.
  • Aparece acompañado de fiebre.
  • Se repite con frecuencia.
  • Se acompaña de vómitos.
  • Produce cambios importantes en las evacuaciones.

En estos casos, lo importante no es ponerle un nombre al síntoma, sino descubrir qué lo está provocando.

¿Tener divertículos significa que tendré una crisis?

No.

Una persona puede tener diverticulosis y nunca desarrollar diverticulitis.

Además, la presencia de divertículos no significa que todos los pacientes tengan las mismas molestias ni que evolucionen de la misma manera.

Por eso, cuando se identifica diverticulosis, la interpretación debe hacerse considerando la historia clínica y las características de cada paciente.

¿Cómo se sabe si realmente es diverticulitis?

El diagnóstico comienza con la historia de los síntomas y una exploración médica.

El especialista necesita conocer dónde comenzó el dolor, cuánto tiempo lleva presente, cómo ha evolucionado y si existen fiebre, cambios digestivos u otras manifestaciones.

Dependiendo del cuadro, pueden ser necesarios estudios de laboratorio o de imagen para confirmar el diagnóstico y diferenciarlo de otras causas de dolor abdominal.

No todos los pacientes necesitan exactamente los mismos estudios.

¿Y cuándo entra un cirujano?

No todas las personas con diverticulosis o diverticulitis necesitan una operación.

Algunos cuadros pueden manejarse con tratamiento médico y vigilancia.

Sin embargo, existen situaciones en las que la enfermedad puede complicarse o presentarse de una manera que requiere una valoración quirúrgica.

En esos casos, conocer los antecedentes, la evolución de los episodios y los estudios realizados ayuda a determinar cuáles son las alternativas disponibles.

La decisión de operar no se toma simplemente porque una persona tenga divertículos.

Lo importante es no esperar a que el problema se vuelva parte de tu rutina

Un dolor abdominal que aparece una y otra vez puede terminar convirtiéndose en algo que simplemente aprendemos a tolerar.

Pero acostumbrarte a una molestia no significa conocer su causa.

Si tienes antecedentes de divertículos o presentas dolor abdominal persistente, fiebre, cambios importantes en tus evacuaciones u otros síntomas que te preocupan, una valoración puede ayudarte a saber qué está ocurriendo.

Soy el Dr. Mario Morales, especialista en cirugía gastrointestinal, cirugía de mínima invasión y proctología.

Si tienes molestias abdominales que persisten o se repiten, agenda una consulta y revisemos tu caso.